sábado, 11 de enero de 2014

MasterDev, el MasterChef del software

Hala, por fin se ha acabado en España la versión infantil o "Junior" de un conocido concurso internacional de televisión llamado "MasterChef".

Yo, personalmente, os propongo hacer uno parecido llamado "MasterDev". Los objetivos de este nuevo concurso serían más o menos los siguientes:
  • Los concursantes, tendrían una sección inicial del programa en el que se mostraría el lado humano: cómo han convivido, cómo han aprendido las últimas técnicas de programación, frameworks, lenguajes, etc. Se les vería su día a día encerrados en "la casa", donde tendrían sus momentos de roce, tensiones internas, se formarían grupos...
  • Por supuesto, habría un apartado de "expulsados" en el que los concursantes elegirían a los 3 nominados. De entre ellos, uno sería expulsado por votación del público.
  • Finalmente, el plato fuerte del programa sería el desarrollo "en directo" de una aplicación, basada en los requisitos y exigencias de los chefs (bueno, en este caso, scrummasters o similar). En este apartado, unos famosos programadores harían de estrellas invitadas y propondrían los casos de uso a desarrollar. Serían los jueces que elegirían a los mejores programadores cada semana. Éstos "Master-Dev" podrían salvar a uno de los nominados, tal y como se hace en otro conocido concurso: "Gran Hermano". Durante esta parte del programa, se nos estaría mostrando a los programadores llevando a cabo las tareas encomendadas, con la tensión de ver el reloj. Para darle mayor realismo, podría ser un reloj marcando la hora de salida del  trabajo, lo que aportaría una tensión increíble.
  • Finalmente, el momento culmen del programa sería cuando los jueces irían diciendo los puntos fuertes y débiles de cada programador, y se elegirían los "Master-Dev" de la semana.
No sé lo que os parece, pero yo creo que no tendría la misma tensión que el programa original "MasterChef". Ver 20 minutos a una serie de programadores, sentados en sus sillas, tecleando como si les fuera la vida en ello, no se si sería digno de ocupar el prime-time de las principales cadenas de televisión.
En el cine, "Swordfish" (2001) ha sido una de las películas en las que más tensión se ha podido observar mientras se mostraba a un programador (Hugh Jackman) tecleando en sus teclados y observando con pasión sus múltiples monitores. Sin embargo, veo difícil el llevar esto a la televisión, especialmente recordando el motivo que hace que Hugh Jackman salve su vida cuando es sometido a presión por John Travolta (sí, se trata del trabajo realizado por cierta señorita). Por cierto, ver a Hugh Jackman programando un peligroso virus simplemente "pegando" cubos entre sí en pantalla, es un puntazo. No tendría la misma tensión si "Swordfish" tuviera un diálogo más realista:
- "A ver...mierda. Me he dejado un punto y coma"
- "Compilo...y a ver....15%....40%....mierda. Dos warnings y 1 error. Pues vaya."
- "A ver...busco el error en google, pero ¿esto que es?"
- "Ah ya lo tengo. Venga, cambio el tipo de la variable....añado el parámetro que faltaba..."
- "Compilo...y a ver...15%...40%...(dios que lento)...60%...mierda. Otro error."

Tal vez se le podría dar algo más de emoción. Y no, no me refiero al trabajito que le hacen a Hugh Jackman en SwordFish para motivarle. Me refiero a comentarlo como si fuera....no sé...un partido de fútbol:
- Atención, John recibe el código, lo compila yyyyyyyyy Uyyyyyy. Un erroooor. Sí señores, un error ha entrado de llenoooooooo. Neumáticos Martinez, los mejores. Compreeeee neumáticos Martínez.
- Señoras y señores, qué tensión! John todavía no ha corregido su error, y Anthony ha compilado con éxito atencióoooooon que ha compiladoooooo.
- Cuidado, cuidado, que un tercer programador está a punto de terminar, es Juan. Recuerden que Juan no había destacado en otros programas, pero ha terminado sólo 1 segundo y 3 décimas por detrás de Philips. Cuidado, todavía no han hecho checkin! Beba Rock-cola, burbujeante, maravillosa!
- Increible! Philips ha perdido el código! Error de aplicación, eso lo deja fuera del concurso! Qué tensión, John está terminando de depuraaaaaar yyyyy gana Juan!  Por tan sólo unas líneas de código por delanteeeeee.

¿Y vosotros? ¿Os gustaría ver un "MasterDev" como concurso?
En fin. Feliz año nuevo.

Update: Gracias a Julián Gómez por la idea de cambiar el titular, y por leerme. Me había quedado muy simplón como "MasterDev" sin más.

sábado, 14 de diciembre de 2013

La oportunidad de los becarios

La oportunidad de los becarios.

Se supone que los becarios se quedan a solas en verano: al frente del trabajo, ya que el resto de trabajadores (no becarios), han cogido todos vacaciones. Y claro, a los únicos que no les dejan coger vacaciones son a "los últimos en llegar".
Esto es un mito, y en cualquier cao no siempre es así. Los becarios exigen tiempo y esfuerzo para desarrollar sus capacidades, pero...¿realmente les estamos dando lo que necesitan para brillar?

La presión.

La presión suele ser el primer escollo. Siente que le vigilan, que le están evaluando de forma constante. El truco está en verlo como una motivación, una oportunidad.
Es una fuente de aprendizaje. La beca es así, y con ello, hemos de verlo en positivo. Salvo que estemos en una de esas empresas en las que los becarios se limitan a llevar cafés (por suerte, en mi empresa jamás he visto eso a un becario).
La presión hay que volverla en nuestro favor, que nos motive y nos dirija, no que nos bloquee y nos impida llegar a nuestros objetivos.
Otra forma de aliviar la presión es mediante  un tutor. En mi empresa existe la figura del counsellor, que viene a ser lo mismo. Y si bien es una gran idea, el problema viene dado cuando el tutor no se toma su trabajo en serio.

Cuando el tutor no dedica el necesario tiempo al becario.

El tutor no está para decir al becario lo que tiene que hacer. O al menos no de una forma paternalista. Debe guiar al becario impidiendo que cometa errores demasiado graves. Pero el aprendizaje incluye equivocarse. Cometer pequeños errores controlados. Aquí es donde el tutor entra en acción en su doble objetivo: que el becario aprenda, pero que la empresa no corra peligro.
La libertad del becario ha de ser proporcional a su responsabilidad: es decir, limitada. Pero no tan limitada que no pueda explorar su espacio y cometer esos pequeños errores controlados por su tutor.

Comportamientos a evitar

A continuación, revisamos algunos comportamientos a evitar por parte del becario:
  • Individualismo. El excesivo individualismo, y el hambre de prosperar en la empresa, son explotadas por algunas empresas. Por desgracia, a medio y largo plazo los resultados suelen ser nefastos para la empresa. A veces, incluso a corto plazo.
  • Impuntualidad. Aunque es complicado, es bueno combinar respeto y disciplina. Entrar a trabajar cinco minutos antes. Nunca después. Y nunca salir de trabajar antes de la hora, pero tampoco es necesario quedarse a trabajar  porque sí. Algún día revisaremos este punto en profundidad.
  • Pereza. La pereza es terrible. El no empezar las tareas inmediatamente, el postergar lo importante por lo urgente.
  • Problemático. Es una buena práctica el evitar problemas y confrontaciones. La energía generada en situaciones de conflicto está para ser utilizada a nuestro favor, no para embarcarse en disputas nimias que no van a resolver nada.
  • Competitivo. La competitividad es buena, pero ha de ser una cualidad secundaria. No es bueno en general presentarse cada mañana pensando en "superar a éste" o "ser más que aquél". Sí es bueno marcarse metas, pero no es bueno dichas metas pasen por ser más que otros. Porque al final, el camino fácil se presenta: si no puedo ser mejor que los demás...quizás sea hora de hacer que los demás sean peor que yo (y aquí es donde la zancadilla fácil, el extender falsas afirmaciones, etc., hacen que el competitivo haga su agosto).
  • Pelota. El pelota prefiere halagar en todo momento a sus superiores, o a cualquiera de quien pueda sacar provecho. Suele estar relacionado con un espíritu individualista y competitivo.
  • Arrogancia. La arrogancia es uno de los peores males. A pesar de parecer menos agresiva que la competitividad o el individualismo, la arrogancia es difícil de erradicar. Está basada en una creencia profunda en las propias capacidades, y por desgracia, no suele estar alineada con la realidad. Cuántos recién titulados me he encontrado que se creían los reyes del mundo, dueños de la absoluta verdad, e incapaces de dialogar y llegar al mínimo consenso. Su título universitario les convierte en Dioses, o ellos así lo creen. Y por desgracia, yo hace muchos años que aprendí que mi título no está para esgrimirlo en absurdas disputas. El título está para dar soporte a la curiosidad, al esfuerzo, y a la capacidad de ir más allá de las apariencias. Capacidad de aprender, porque más que nos pese, no llegamos el primer día de trabajo con  todo aprendido.

Comportamientos a seguir.

  • Aprender
  • Jugar en equipo.
  • Respeto.
  • Atrevimiento.
  • Planificación.
  • Organización.
  • Socialización: conseguir contactos y establecer relaciones.
  • Disfrutar.
Sí: disfrutar. Disfruta, suéltate y siéntete cómodo. Que no parezca que estés ahí cada día por un sueldo miserable. Madruga. Llega pronto. Haz las cosas con ilusión. Contagia esa ilusión. Yo personalmente prefiero a gente ilusionada, antes que a un crack, al típico fenómeno tecnológico en cualquier tema pero que lo hace con desgana. Y la desgana se contagia. Y esa desgana se ve en la documentación, en el código...

Y tú, ¿cómo prefieres llevar tu beca?

Fuente: este artículo está inspirado en un artículo que leí hace un tiempo en el periódico dominical de La Vanguardia.

viernes, 8 de noviembre de 2013

No te olvides de poner el Where...

Si alguna vez has programado, creo que tienes que ver y oír esto.

http://www.youtube.com/watch?v=i_cVJgIz_Cs

Ha pasado un mes sin publicar anda en este blog, y ya era demasiado tiempo. Y al ver esta entrada de forma fortuita en linkedin, no me he podido resistir. Merecía la pena ponerlo y guardar este momento. Que aproveche...

Gracias a Jorge Eduardo Olaya Perdomo por compartirlo y permitirme conocer la existencia de este vídeo. Y a Jorge Rubira, por publicarlo en YouTube. Saludos.